Caoflor Eureka Responsabilidad Social Corporativa en referencia a la situación de Cataluña

Cataluña, Caoflor, Eureka y su Responsabilidad Social Corporativa

septiembre 21st, 2017 Posted by Nuestras noticias 0 comments on “Cataluña, Caoflor, Eureka y su Responsabilidad Social Corporativa”

España ha sufrido una crisis, empresarial  y social, en los últimos años que ha costado millones de empleos, ilusiones perdidas y otras muchas frustraciones. Las empresas, con sus gestores, empleados, clientes ,proveedores y muchos otros agentes, son también protagonistas del progreso y del bienestar social; son actores responsables del sostenimiento de determinados valores que, en los últimos tiempos, llamamos Responsabilidad Social  Corporativa o Empresarial, RSC.

Como bien dice el profesor del IESE Miguel Ángel Rodriguez  “la primera responsabilidad de una empresa es ser consciente de su relación con el entorno social en el que opera; no cabe eludir esa responsabilidad social alegando que el mundo de la empresa y el mundo en general son realidades distintas. En segundo lugar implica que las empresas acepten su papel en la mejora de dicho entorno; no vale afirmar que pagando impuestos es suficiente”  . El principio número uno de la Responsabilidad Social Corporativa, es decir de la gestión de los impactos que genera la empresa en la sociedad, es el cumplimiento de la legislación.

Sería ingenuo limitar la RSC  al buen rollo social, cultural, ONGs, medio ambiente y otras delicatessens de las que las empresas solemos presumir. También es RSC actuar a favor del cumplimiento de las leyes vigentes, no ponerse de perfil ante su violación, más cuando se trata de leyes que afectan a la seguridad jurídica, derechos fundamentales y solidaridad de los ciudadanos.

Por ello también es RSC defender el orden constitucional que garantiza esos valores y derechos. El silencio ante la quiebra unilateral de las normas de convivencia, de las más elementales y básicas normas de organización  democráticamente y que es legado intergeneracional, es  pura irresponsabilidad social corporativa (ISC ).

Responsabilidad Social Corporativa no es ponerse de perfil en política

Caoflor  Eureka,  que en sus mas de 150 años fabricando chocolate ha visto desfilar por su historia monarquías, dictaduras y hasta repúblicas, cumple –modestamente- con su RSC y trata de sostener los valores del esfuerzo, del deporte y la sana competición. Por ello, entre otras acciones,  apoya a deportistas de toda España (a través de cientos de equipos agrupados en PROLIGA )  y  que representan a toda España y no solo a una parte de ella. Hace un siglo, cuando la RSC era un utopía , ya el antecedente de  nuestra empresa , La Colonial,  fue ejemplar en gestionar los impactos sociales. Entendemos que   una empresa significa generación de valor, unión , estrategia ,visión y muchas otras cosas, según la perspectiva, que sobra enumerar.España, también en parte, es una empresa cuyo ánimo de lucro es el bienestar social, el progreso  y la mejora de sus ciudadanos en un entorno de seguridad jurídica y personal.

Caoflor Eureka no guarda silencio o se pone de perfil ni tampoco se esconde en aparentes  neutralidades ante la ley fundacional de la república de Cataluña que el Parlamento Catalán tiene previsto aprobar en unos días. La derogación de la legalidad constitucional en una parte de España es una forma más de empobrecimiento y violencia incompatible con una buena RSC que ha de incentivar  conductas ejemplares que favorezcan el bienestar social y la solidaridad de sus ciudadanos. No olvidemos que hasta el Código Penal hace a las empresas sujetos responsables de determinadas conductas ilegales. La empresa, por tanto, no es un reducto de irresponsabilidad desde el que proclamar que política y empresa son incompatibles y otros mensajes colaboracionistas  que estos días escuchamos de notables empresas con sede en Cataluña, que no catalanas pues no existe aun esa categoría salvo para expresar el lugar de su sede.

¿Dónde está su hecho diferencial? Todos tenemos, al menos, uno

Los ciudadanos no tenemos hechos diferenciales  mas allá del que , democrática y mayoritariamente, nos dimos bajo la Constitución.  Caoflor Eureka no está con quienes van a cruzar el semáforo en rojo y quieren, además, quedarse con el semáforo.  Caoflor Eureka  está con quienes prefieren, primero, cumplir la ley y , después, si no les gusta, entre todos cambiarla dentro de la legalidad vigente;  sustituir ese camino por una cuasifascista legitimidad catalana puede llevar al conflicto y a la pérdida de progreso e igualdad. Daños colaterales que soportará su ciudadanía, hombres y mujeres, niños y ancianos, nacionales e inmigrantes; Caoflor Eureka , por todo ello, rechaza la vulneración de la legalidad encabezada por una interesada élite de “ocho apellidos catalanes” que no representan a los García, Martínez y López que son mayoritarios en Cataluña; una élite, antes cultural y burguesa y hoy ni si sabe, que por su propio beneficio está dispuesta a conducir a los ciudadanos de Cataluña a la inseguridad jurídica, retroceso y pérdida de solidaridad.

Hace muy poco hasta Rafa Nadal, ejerciendo su responsabilidad social deportiva, RSD, sacó la cara por quienes no ejercemos la nuestra. También, lo han hecho hace  unos días, a su manera, ciertos escritores, artistas y otros personajes conocidos.  Caoflor Eureka también  dice alto y claro, como  algunas empresas nacionalistas dicen  lo contrario, que está en contra del referéndum de aprobación unilateral de la Ley fundacional de la República de Cataluña; que no le asustan las repúblicas sino los asaltos de una minoría  privilegiada; denuncia que las empresas nacionalistas que apoyan, por activa o pasiva, la independencia ilegal quieren comer en dos platos, el del proteccionismo nacionalista y  el del mercado español cuando  obtienen sus beneficios en Murcia, Lugo o Santander donde no encuentran las barreras con que otros sí chocamos en Cataluña; las mismas empresas que lavan y blanquean su nacionalismo con patrocinios de la selección de España a la que sus socios políticamente desprecian.

Desprecio con desprecio se paga

La  RSC impone cumplir las normas; del mismo  modo que un socio, por mucha legitimidad que invoque,  no se separa de su sociedad unilateralmente y cuando le viene en gana tampoco hay resolución unilateral de los contratos políticos y menos si quien lo resuelve pretende hacer, también, la cuenta.  La RSC impone a Caoflor Eureka cumplir las normas,  exigir seguridad jurídica  y denunciar en voz alta y pública sus graves violaciones en lugar de dejarlo para escenarios privados, posicionamientos retóricos o equilibrios que están pensando en la cuenta de resultados. Y también decir que amor con amor se paga y desprecio con desprecio también pues, como reza la conocida copla, “Se nos rompió el amor de tanto usarlo”.