Nuestra historia

En 1854 Jaime Méric fundó una tienda de chocolates, tés y cafés en el centro de Madrid, “La Colonial”. Después de cosechar éxitos en la ciudad, decidió trasladar la elaboración de sus productos a un emplazamiento en el que le fuera más fácil la fabricación y distribución de los mismos.

Así, en 1866 se fundó la fábrica “La Colonial” en Pinto. Se eligió este municipio ya que por aquel entonces era el centro peninsular, y contaba con diferentes líneas de ferrocarril, que conectaban con otros puntos de España. Fue entonces la fábrica “La Colonial” la primera fábrica industrial en asentarse en Pinto, ya que el resto de la industria y la economía se basaba aún en la actividad agrícola.

La fábrica de chocolate se convirtió entonces en el centro de los puestos de trabajo de la localidad madrileña, y se mantuvo como tal durante largo tiempo.

La Colonial se mantuvo hasta que en 1961, fue comprada por Joaquín López Pérez, y pasó a formar parte de un conglomerado de empresas, la Compañía López Moltó S.A.

Seguimos fabricando chocolate y derivados del cacao en el centro del municipio madrileño, hasta el año 2000, en el que nos trasladamos al emplazamiento actual, en uno de los polígonos industriales de Pinto.

En 2003 cambia de nombre a “Chocolates Eureka S.A”, nombre que mantenemos a día de hoy. Entre una compañía y otra, los trabajadores de Pinto se han esforzado en sacar adelante la firma de chocolates, produciendo alimentos de calidad destinados al gran consumo.

Desde 2003, se produce un cambio de imagen corporativa, pero no de valores. Aún a día de hoy los trabajadores de nuestra fábrica son vecinos de Pinto, y nosotros seguimos entendiendo el crecimiento de nuestro municipio y nuestra comunidad como valor fundamental.